Últimas Publicaciones

DE MECÁNICA Y ALQUIMIA – JUAN JACINTO MUÑOZ RENGEL.

de_mecanica_y_alquimiaDE MECÁNICA Y ALQUIMIA.

AUTOR: Juan Jacinto Muñoz Rengel.

EDITORIAL: Salto de Página.

ISBN: 978-84-936354-9-7.

Nº DE PÁGINAS: 154.

Reseña realizada por Antonio Calzado.

Juan Jacinto Muñoz Rengel es un joven escritor malagueño nacido en 1974, cuya obra en solitario se reduce hasta el momento al libro que hoy reseñamos y al conjunto de relatos 88 Mill Lane, publicado por Althulia en 2006. Sin embargo, Muñoz Rengel no es ningún novato en el mundo de la literatura y más específicamente, en el difícil y nunca debidamente valorado terreno del relato corto. Ha coordinado diversas antologías del género, y su narrativa se ha hecho acreedora a multitud de galardones tanto dentro como fuera de nuestro país, siendo traducido al inglés y al ruso. En concreto, De Mecánica y de Alquimia se alzó con el prestigioso premio Ignotus al mejor libro de relatos de 2010. Por si esto fuera poco, el autor (doctor en Filosofía) es asimismo profesor en la Escuela de Escritura Fuentetaja de Madrid, además de dirigir y/o coordinar algunos programas de radio cuya temática y razón de ser (no podía ocurrir de otro modo) es la literatura.

Con tan impresionante currículum a su espalda, sorprende en cierta medida que, pese a su juventud, Muñoz Rengel sólo haya publicado dos libros de relatos. Tengo mi propia teoría al respecto, tan válida como otra cualquiera, y que sólo el autor podría negar o confirmar: considero que nos hallamos ante una de esas raras avis en el panorama narrativo español, que prefiere cuidar y pulir sus textos al máximo antes de entregarlos a la imprenta y que, milagrosamente, se halla libre de lo que ha sido dado en llamar el “síndrome de ansiedad por la publicación” que caracteriza a demasiados autores actuales, tanto noveles como veteranos. Son sólo dos razones más de las muchas que existen para agradecerle a Muñoz Rengel la salida a la luz de este maravilloso libro.

Maravilloso, sin duda alguna. Ya desde la portada – una preciosa imagen del Reloj de Praga, al parecer diseñada por el propio autor- De Mecánica y de Alquimia nos habla bien claro de sus intenciones estéticas, que se manifestarán a través de los once relatos que lo componen, además de un escolio final que debe leerse obligatoriamente… ¡ante un espejo!  Porque aquí vamos a encontrarnos con misteriosos alquimistas, monjes visionarios, fantasmas que se creen personas, (¿o personas que se creen fantasmas?) máquinas parlantes y melancólicas, golems judíos moldeados en barro e insuflados de vida, trenes enigmáticos… todos ellos tratados con la delicadeza de un orfebre y la precisión de un relojero.

Si hay algo que domina Muñoz Rengel es el lenguaje, y esta afirmación es mucho más fácil de decir que de llevar a cabo. La prosa casi poética – a veces sombría, siempre inquietante- del libro cautiva al lector desde el primer momento. El nombre de Jorge Luis Borges se nos viene inmediatamente a la cabeza (con mención implícita a La Biblioteca de Babel en el relato titulado El Sueño del Monstruo) y sin embargo, Muñoz Rengel no nos abruma con la cierta pedantería y el exceso de erudición que a veces se perciben en los relatos del genial escritor argentino: el suyo es un ejercicio de contención literaria que se agradece infinitamente en los tiempos que corren. Cada palabra está en su lugar, cada punto y cada coma: nada sobra ni falta. Esta exactitud de Muñoz Rengel en el uso del lenguaje tiene algo de aterradora y sobre todo, de fascinante. Aquí me parece de justicia mencionar el nombre de Angel Olgoso, autor entre otros libros del cautivante Los Demonios del Lugar, otro más de los autores vergonzosamente ignorados por medios de comunicación expertos en ensalzar más de una mediocridad supuestamente “literaria”. Detecto entre ambos autores ciertas -y lejanas- similitudes de estilo, no tanto de temática.

Pero De Mecánica y de Alquimia no se queda ahí, desde luego. De haberse limitado a cultivar sólo la perfección formal estaríamos ante un ejercicio brillante y poco más, una mera exhibición de virtuosismo. Por fortuna Muñoz Rengel dedica tanta atención a la forma en que expone sus argumentos como a las propias tramas en sí, con lo que el resultado final se nos muestra arrebatador. El misterio, la inquietud existencial, el cuestionamiento mismo de la realidad que percibimos con los sentidos… todo esto y mucho más encontrarán en cada una de las páginas de De Mecánica y de Alquimia, un libro que –sobra decirlo- recomiendo vivamente a toda clase de lectores. Destacaría especialmente los relatos Lapis Philosophorum, El faro de las islas de Os Baixos o Brigada Diógenes (delicioso homenaje al gran Ray Bradbury), sin olvidar Pasajero 1/1, una inquietante y lúcida reflexión sobre el destino del hombre. Se trata de pequeñas obras maestras de diez o veinte páginas que no pueden ser ignoradas por nadie que aprecie el difícil arte del relato corto o, simplemente, el arte de la literatura.

Por no abundar en paralelismos literarios (se podría hablar largo y tendido de Julio Cortázar, de Dino Buzzati, de Rynosuke Akutagawa…) emplearé uno pictórico: De Mecánica y de Alquimia me ha recordado intensamente a las mejores pinturas metafísicas de Carlo Carrá o de Giorgio de Chirico. O musical, si así lo prefieren: el misterio de las obras de cámara de Paul Hindemith o la melancolía de las composiciones para armonium de César Franck están presentes en sus páginas. Un libro cuyo valor literario global es muy superior al de la mera suma de sus partes.

Para terminar esta reseña, diré que desgraciadamente no creo que veamos nunca a Muñoz Rengel en las listas de los más vendidos: su obra tiene demasiados quilates y es demasiado evocadora y elegante para estos tiempos. Pienso que, al autor, tal idea –la de la lista de best sellers- solo le provocaría una pequeña sonrisa con un poco de ironía. Aunque ojalá me equivoque: en cualquier caso, quédese el mundo con sus Dan Browns y sus Ken Follets, que yo me marcho a disfrutar una vez más de ese universo mágico e íntimo, cargado de misterio y terrorífica belleza que propone Muñoz Rengel desde las páginas de De Mecánica y de Alquimia. Como decía mi paisano Góngora en la voz del inmortal Paco Ibañez: “Ándeme yo caliente… y ríase la gente”.

 

NADIE AMA A UN POLICÍA – GUILLERMO ORSI.

Portada de Nadie ama a un policía - Guillermo OrsiNADIE AMA A UN POLICÍA.

AUTOR: Guillermo Orsi.

EDITORIAL: Almuzara.

ISBN: 978-84-96710-82-5.

Nº DE PÁGINAS: 368.

Reseña realizada por Alberto Díaz-Villaseñor.

Pablo Martelli, representante de una empresa de sanitarios, tiene por costumbre no coger jamás el teléfono pasada la medianoche. Pero una noche, de manera inopinada o, quizás, por un prurito de rebeldía ante su propia norma, levanta el auricular y escucha la voz de un amigo que le pide ayuda y le insta a acudir a varios centenares de kilómetros en plena madrugada. Martelli piensa no ir, pero siente afecto por ese amigo, Además, Martelli ha sido “cana”, policía de la Federal, y, genio y figura hasta la sepultura, le dice que sí, que lo espere, que acudirá a la cita.

A partir de ahí, el ex “cana” protagonista de “Nadie ama a un policía” (Almuzara) se encuentra inmerso en una vorágine de acontecimientos que le sobrepasan. Él es un antihéroe, un hombre que fue expulsado del oficio que más le gustaba pero del que guarda un instinto y una preparación aún envidiables. Cuando llega a la cita, su amigo ha muerto y se encuentra con su amante, una joven y despampanante rubia que, poco después, también aparecerá muerta.

Entre la complicación de la interesante trama van apareciendo como hongos tras la tormenta una galería de personajes absolutamente fascinantes: la hija y la esposa del finado, una pareja de policías locales de la Patagonia, un médico forense comedor de carne caducada o no analizada por el servicio sanitario, producto de matanzas clandestinas, que es capaz de conducir a gran velocidad dormido, otro viejo policía amigo de Martellí, un juez incorruptible y algunos más que convierte la novela de Guillermo Orsi en una pieza coral sin situación de continuidad.

Foto del autor Guillermo Orsi

Y los malos, piezas de varios complots en marcha desde el poder económico que hunde sus raíces en la antigua dictadura y que pretende derribar el gobierno argentino. La historia no estaría completa sin el carácter misterioso y ritual de los crímenes, ya que los muertos lo son por la punzada de una larga y fría aguja que les atraviesa el corazón. Martelli es también víctima del criminal, pero Martelli ya no tiene corazón y por eso no muere. Su corazón quedó entre las brumas de un recuerdo al cual es incapaz de sustraerse, una mujer que lo abandonó en cuanto se enteró de su condición de “cana”, de policía.

Martelli sufre continuos ataques de melancolía y nostalgia por aquel amor al que no volvió a ver. Su sorpresa será mayúscula cuando descubra que siempre estuvo más cerca de lo que creía y que al final se revela como la pieza fundamental del caso.

Guillermo Orsi narra con amargura no exenta de ironía y mucho humor negro la situación argentina en los aún no lejanos tiempos del corralito. El autor maneja un incomparable registro literario a la altura, y más, de los especialistas más conocidos del género, a los que añade inteligencia, maestría del lenguaje y sentimiento a raudales.

No es extraño que haya sido galardonada con el primer premio en el II Premio internacional de novela negra “Ciudad de Carmona” y que se esté traduciendo a diversos idiomas.

LA BIBLIOTECA DE LOS MUERTOS – GLENN COOPER.

La Biblioteca de los MuertosLA BIBLIOTECA DE LOS MUERTOS.

AUTOR: Glenn Cooper.

TÍTULO: La biblioteca de los muertos.

EDITORIAL: Grijalbo.

ISBN: 978-84-253-4390-2.

Nº DE PÁGINAS: 430.

Reseña realizada por Armando Rodera.

Con este sugerente título, Gleen Cooper ha tenido el exitoso debut literario que todo escritor espera. El arqueólogo y médico nacido en Nueva York presidía una empresa biotecnológica en Nueva Inglaterra, además de ser guionista y productor, pero la literatura era su pasión. La sorpresa le ha llegado cuando ha vendido más de un millón de ejemplares de su opera prima, siendo ésta traducida a treinta idiomas, por lo que su afición como escritor ocupa ahora la mayor parte de su tiempo y dedicación profesionales.

La historia, aunque trufada de flashbacks, arranca en la Gran Manzana en la época actual. Nueva York está atemorizada ante una amenaza misteriosa. En las últimas semanas se han sucedido ocho asesinatos aparentemente no interconectados entre sí, pero con una abrumadora pista que lleva a pensar en un sanguinario asesino en serie. Todas las víctimas, en días previos a su fallecimiento, han recibido extrañas postales donde aparece la fecha de su muerte junto al grotesco dibujo de un ataúd.

La investigación de los crímenes se le asigna a Will Piper, uno de los más reputados especialistas del FBI en asesinatos múltiples. Pero Piper, de vuelta de todo y con numerosos problemas personales, no recibe de buen grado el encargo de investigar al asesino del Juicio Final, apelativo acuñado por la prensa sensacionalista, a pocos meses vista de su retiro definitivo. Las circunstancias le obligarán a tomar el caso de no muy buenos modos, síntomas que empeorarán al conocer a Nancy Lipinski, la agente novata que será su compañera a partir de entonces.         

Paralela a esta trama se desarrolla otra totalmente diferente, situada en el lejano siglo VIII. El autor utiliza acertadamente los flashbacks para sumergirnos en la abadía de Vectis, donde empiezan a suceder hechos inexplicables. Octavus, un pobre niño analfabeto sobre el que pesa una maldición ancestral al ser el séptimo hijo engendrado de un séptimo hijo, empieza a escribir una lista de nombres y fechas sin un sentido aparente. Los monjes que le acogen empezarán a sentir el miedo cuando se produce una muerte en su abadía, coincidente en todo con los datos aparecidos en la lista del niño.

De vuelta a la época actual, la investigación policial tomará unos cauces sorpresivos para Will Paper, que le obligarán a plantearse ciertos asuntos de su vida. El asesino implacable prosigue sus crímenes y Will tendrá que averiguar su conexión con el pasado para atrapar al asesino en el futuro. Los miedos y temores de Piper, e incluso sus relaciones con amigos y familiares, le obligarán a mirarlo todo de un modo diferente, sin fiarse de nadie, como único modo de alcanzar sus objetivos.

Un thriller algo alejado de los cánones habituales, aunque con elementos claves que le han hecho auparse a las lista de los libros más vendidos, también en nuestro país. La parte que se desarrolla en el siglo VIII nos recuerda a otras famosas obras, evocando las novelas medievales de Ken Follett o la fantástica recreación de Umberto Eco en su abadía de “El nombre de la rosa”. El ritmo decae algo en esos capítulos, pero se agradece para descansar un poco ante la trepidante cadencia de la trama principal.

El autor no utiliza artificios desmesurados, ni pretende ahondar en el concepto de literatura profunda. Nos muestra un lenguaje directo, sencillo y fácil de leer, abogando por la ductilidad de las tramas, que van encajando como un guante hasta desembocar en un final que se presupone desde capítulos anteriores, aunque los giros inesperados de la segunda mitad de la obra ayudan a no perder el interés. Los diálogos son fluidos y apoyan el devenir de la historia, ayudando además a retratar a los personajes principales, aunque algunas de sus características puedan sonar a tópicas en el género en el que se desarrolla la trama.

Una novela inteligente que nos obligará a plantearnos nuestro verdadero destino, enfrentado desde siempre al libre albedrío. Una trama absorbente tejida con los mimbres necesarios para seguir un hilo argumental repleto de connotaciones científicas y místicas. Misterios ocultos por gobiernos a lo largo de la historia, aventuras personales que darán al traste con todo lo conocido e incluso la inesperada aparición de personajes ambivalentes con problemas de personalidad múltiple, harán de esta novela un sano ejercicio de entretenimiento con el que disfrutar leyendo.

VERANO – J.M. COETZEE.

VeranoVERANO.

AUTOR: J.M. Coetzee.

EDITORIAL: Mondadori.

ISBN: 978-84-39-72239-7.

Nº DE PÁGINAS: 255.

Reseña realizada por José Luis Muñoz.

¿Hasta dónde llega el egocentrismo de los escritores que, hartos de buscar argumentos externos, se dedican a novelarse en una especie de autocanibalismo literario y ejercicio endogámico? Este es el desafío que se propone Coetzee en Verano, impúdico libro sobre sí mismo.         

Es ésta una novela camuflada de autobiografía, o una autobiografía con piel de novela. En cualquiera de los casos, un excelente ejercicio literario, y juego divertido ─ atentos los que piensan que el Nobel sudafricano es un autor excesivamente serio cuya concepción dramática de la vida le permite rasgos de humor, porque están muy equivocados─ en el que Coetzee ironiza sobre si mismo y sobre su fama de persona fría. “¿Así qué, después de todo, este tipo seco tiene sentimientos?”

Un periodista prepara la biografía de Coetzee a poco de morir éste. Para ello cuenta con los puntos de vista, las opiniones y las anécdotas de cinco personas que le conocieron y no daban un céntimo por él. Así el periodista entrevista a una amante que tuvo, Julia, que no tiene muy buena opinión del autor de Desgracia. “Dos autómatas inescrutables, cada uno de los cuales mantiene un inescrutable comercio con el cuerpo del otro: así me sentía en la cama con John. Dos empresas independientes en marcha, la suya y la mía. No puedo decir cómo era su empresa conmigo, pues me resultaba opaca. Pero para resumir: el sexo con él carecía por completo de emoción”; noveliza una chusca historia con el autor que tuvo su prima Margot cuando la pick-up de  John los dejó tirados en medio del desierto. “¿Por qué será que el cuerpo de su primo no la calienta? No solo no la calienta, sino que cree extraerle su propio calor corporal. ¿Es por naturaleza incapaz de emitir calor como es asexuado?”; entrevista a una brasileña emigrante en Sudáfrica, profesora de baile latino, Adriana, cuya hija lo tiene como profesor de inglés. “Pero le faltaba una cualidad que una mujer busca en un hombre, una cualidad de fuerza, de virilidad; No, no era neutro, solitario. No estaba hecho para la vida conyugal…¿Cree que debería sentirme halagada porque quiere que aparezca en su libro como la amante de Coetzee? Se equivoca. Para mi ese hombre no era un escritor famoso, no era más que un profesor y, además, un profesor sin título”; entrevista a Martin, profesor con el que compitió, y perdió, por una plaza de enseñante; y termina con Sophie, la amante que resulta más condescendiente con el nobel sudafricano.

El Coetzee literato tiene una liviana presencia en esta divertida falsa autobiografía. Veamos lo que opina quien le conoció entre las sábanas sobre su faceta de escritor: “No puedo decir que Tierras de poniente me guste. Sé que parezco anticuada, pero prefiero que los libros tengan héroes y heroínas como es debido, personajes a los que puedas admirar”.     

Reina el humor en este endiablado e inteligente retrato que Coetzee hace de sí mismo y que uno intuye como autodefensa del autor, consciente de la imagen que proyecta y que se encarga de destruir con diálogos desternillantes.

“—Para la mujer adecuada, serías un marido de primera, dije—. Responsable, trabajador, inteligente. Un buen partido y además excelente en la cama. —Aunque eso no era estrictamente cierto—. Cariñoso— añadí como una idea tardía, aunque eso tampoco era cierto”.

Con todos estos materiales, hábilmente dispuestos, no sólo Coetzee organiza una mirada cargada de cruel humor autocritico sobre sí mismo sino que analiza, de soslayo, su país, su apartheid, el desarraigo de sus habitantes que, por mucho que se reclamen hijos de esa tierra, nunca lo serán, habla de gente común, como su padre y de su relación con él, algo que parece obsesionarle. “No, claro que John no quería a su padre, no quería a nadie, no estaba hecho para amar. Pero tenía un sentimiento de culpa con respecto a su padre. Se sentía culpable y, en consecuencia, cumplía con su deber”. Y pasa por alto su faceta literaria para centrarse en un tipo paleto, soso, poco atractivo para las mujeres, de escasas palabras, al que le gusta, sobre todo, …hormigona, y así se define.

“Las mujeres no se enamoraban de él… por lo menos las mujeres que estaban en su sano juicio. Lo inspeccionaban, lo husmeaban, tal vez incluso lo probaban. Y entonces seguían su camino”.

Una original y sorprendente autobiografía de uno de los escritores más importantes de nuestro tiempo que desmitifica el rol de escritor y lo baja del Olimpo para hacerle pisar tierra, la árida y dolorida de Sudáfrica. Una sutil trampa en la que cada latigazo que el autor descarga sobre su espalda se convierte en autoelogio, pues el lector opta por detener ese flagelo inmisericorde con el que se lesiona. En definitiva, un libro egocéntrico, trufado por un elenco de extraordinarios secundarios como Julia, Margot, Martín, Sophie y Adriana, cuyos relatos constituyen auténticas novelas breves conectadas por ese Coetzee difunto que nos habla desde el más allá a través de las personas en las que dejó huella, liviana como se encarga de subrayar, y que el lector agradece por lo inteligente y divertido que es y lo maravillosamente bien escrito, un cambio de registro en uno de los autores que mejor han sabido plasmar la soledad, el dolor y la amargura del ser humano, que sorprenderá a los que creían que J.M. Coetzee era incapaz de despertar una sonrisa porque  lo catalogaban como un tipo cenizo. Pues no, Coetzee, maravilloso escritor, también se puede reír, de sí mismo, como se espera de un narrador de humor, aunque deslice, a través de ese género literario que es la falsa entrevista, pensamientos demoledores sobre él y los suyos, que se concentran en la parte de la novela que protagoniza Martín, profesor que le arrebató un puesto de enseñante.

“Teníamos un derecho abstracto a estar allí, un derecho de nacimiento, pero la base de ese derecho era fraudulenta. Nuestra presencia se cimentaba en un delito, el de la conquista colonial, perpetuado por el apartheid. Nos considerábamos transeúntes, residentes temporales, y en ese sentido sin hogar, sin patria”. Pura declaración de principios coetzianos de una novela que, pese a su apariencia, es muy seria.

BENEGAS – FRANCISCO JOSÉ JURADO.

Portada de Benegas - Francisco José JuradoBENEGAS.

AUTOR: Francisco José Jurado.

EDITORIAL: Almuzara.

ISBN: 978-84-92573-49-3 

Nº DE PÁGINAS: 316.

Reseña realizada por Alberto Díaz Villaseñor.

La historia de la novela “Benegas”, de Francisco José Jurado, nos presenta una triple trama, tres casos policíacos de los que el inspector Benegas y su equipo deben encargarse antes de que sea demasiado tarde: la muerte de un importante político que hunde sus orígenes en casos documentados de adopciones forzosas de niños tras la guerra civil; una red de pornografía infantil y de alto standing que implica a ciertos estatus universitarios; y la desaparición de un joveny oscuro escritor que ejercía de negro para un incipiente y mediocre autor con influencias en el sector financiero de la ciudad de Córdoba (España). La novelaha sido finalista en 2009 en los premios Novelpol, a la mejor novela negra editada en España en ese año, y en los premios Brigada 21.

En una primera aproximación a “Benegas” cabe destacar que es de agradecer que una novela actual, de un joven novelista que recién toma la alternativa en el género negro -aunque cuente con amplio currículum literario- sepa derramar en sus páginas a diestro y siniestro, sin tasa ni medida, recursos innovadores, imágenes sugestivas, diálogos sustanciosos, comentarios omniscientes y picantes (en el sentido que los franceses conceden a este término en Literatura), y todo ello con calidad e inteligencia; es decir, es más que notable y más que estimable que todavía hoy alguien escriba literatura, que ya es difícil y bastante.

Foto del autor Francisco José Jurado

¿Por qué es recomendable “Benegas”? Porque “Benegas” no le pierde el respeto al lector, no le toma por tonto, no abusa de su paciencia ni de su inteligencia. Porque su omnipresente ironía nos hace cosquillas en el cerebro. Porque nos cuenta cosas de la vida, de la sociedad, de Córdoba, que no sabíamos y nos reafirma en las que ya sabíamos. Porque cada página -y no es una exageración- es una colección de atractivas paradojas y guiños que demuestran una labor de andamiaje y de análisis sobresaliente. Y porque, en definitiva, la historia en sí es muy buena… y en muchas ocasiones sorprendente. Si a eso añadimos un final absolutamente apabullante en el que los protagonistas parecen haberse convertido en los personajes de un escritor y dondenada acaba siendo lo que parece, tendremos una de las historias más extrañas e imaginativas de panorama literario de los últimos tiempos.

Además de todo ello, “Benegas” es un ejercicio arriesgadísimo por desnudar la Córdoba actual. Esta novela implica unos alardes increíbles y casi suicidas de valentía por parte de su autor, Francisco José Jurado. Es valiente Jurado porque varios de los personajes principales, entidades culturales, periodísticas y financieras, y muchos de los nombres de los personajes más importantes, apenas aparecen disimulados y su parecido con la realidad son mucho más que una mera coincidencia. Eso implica riesgo en una ciudad y en una provincia donde casi todo el mundo se conoce, donde cualquiera que maneje cuatro claves sobre el mundo de la cultura en general y sobre la literatura local en particular, además del mundo de las finanzas y de los medios de comunicación, puede sacar conclusiones, tragicómicas conclusiones.

EL SUEÑO DEL CELTA – MARIO VARGAS LLOSA.

PORTAD~1EL SUEÑO DEL CELTA.

Autor: Mario Vargas Llosa.

Editorial: Alfaguara.

ISBN: 9788420406824.

Nº de páginas: 464.

Reseña realizada por Javier Ortega.

Tras la muy merecida aunque tardía concesión del Premio Nobel de Literatura, se aguardaba con lógica expectación la nueva obra de Mario Vargas Llosa. El sueño del celta, ciertamente, no malversará las expectativas de sus numerosos fieles (entre los que me cuento), si bien se encuentra distante de títulos como La fiesta del chivo o Conversación en la catedral, por citar tan sólo dos de los hitos más señeros de entre su soberbia trayectoria novelística.

La trama en que se sustenta su flamante entrega reúne todas las cualidades de lo que se ha dado en calificar como bigger than life. Esto es, nos adentramos en los vericuetos de una historia real que mueve al asombro, cuya verosimilitud resultaría paradójicamente discutida en un ámbito de pura ficción, tal es el grado de asombrosas peripecias y vicisitudes que en ella se dan cita. Pero absolutamente real es la figura de Roger Casement, quien desarrolló una intensa actividad con la intención de denunciar las tropelías y desafueros de las autoridades belgas en el Congo, una vez dicho territorio fuera incorporado por el monarca Leopoldo II a su corona, so pretexto de expandir la civilización entre los aborígenes. Como heraldo del gobierno británico, Casement recorrió ampliamente la zona y recogió numerosos datos que le servirían de base para la elaboración de un documento que, tras ser divulgado, provocaría una honda conmoción en la sociedad de la época.

Pero la compleja personalidad de Casement no se agotaría en la denuncia de las lacras de un colonialismo destinado a explotar sin miramientos los recursos naturales autóctonos. Tras su periplo por la Amazonía peruana durante la llamada “fiebre del caucho”, recalaría en la causa del nacionalismo irlandés, con vinculación al Sinn Féin, lo que habría de acarrearle las represalias e inquina del gobierno inglés. Los pormenores de su vida íntima y su atormentada sexualidad saltarían intencionadamente a la palestra de la opinión pública, con el consiguiente escarnio. Vargas Llosa hace arrancar su novela en el instante en que Casement se encuentra encarcelado por traición a la Corona Británica, y a partir de ahí se remonta a los orígenes del personaje, en una novela caudalosa y extremadamente densa.

Como ya ha sido dicho, estamos ante una vida cargada de incidencias y pasajes poco usuales. El lector se mostrará irremediablemente fascinado por la misma. Uno encuentra similitudes en la trayectoria de Casement con la de otro personaje histórico, Thomas Edward Lawrence –el celebérrimo Lawrence de Arabia– con el que comparte entre otros cierto mesianismo y una personalidad prolija y angustiada. También como él, Casement albergará en un determinado momento el temor lacerante de estar sirviendo a lo que más aborrece; de estar siendo utilizado por aquello mismo que pretende combatir.

Vargas Llosa indaga en la trastienda del apasionante personaje para concluir, como Orson Welles en Ciudadano Kane, que el ser humano es un ente poliédrico y difuso, cuya esencia es imposible de aprehender por sus semejantes. Pero el autor abarca mucho más: una punzante denuncia del comportamiento aberrante y falaz de las potencias occidentales, carentes de escrúpulos en su explotación de los más débiles (el clásico El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, no es, viene a decirnos, una estampa pretérita; baste escrutar el latrocinio que hoy se alimenta en torno a las materias primas necesarias para la fabricación de teléfonos móviles); o asimismo una perturbadora reflexión sobre el peligro que subyace, latente, tras las aparentes bondades de un idealismo irreflexivo y desaforado.

La documentación de que hace gala Vargas Llosa es exhaustiva… acaso en exceso. Su narración tiene el sesgo de una crónica periodística y ello va en demérito de la poderosa expresividad del autor, que no está en modo alguno ausente, pero que se encuentra un tanto encorsetada por el aluvión ingente y abrumador de datos históricos. El resultado, conviene dejarlo muy claro, no carece en modo alguno de interés; tanto la seductora trama como el talento incontenible del autor lo hacen inviable. Sin embargo, y como decíamos al inicio, El sueño del celta, sin dejar de ser una novela mucho más que digna y de todo punto aconsejable, no se cuenta tal vez entre lo más granado del espléndido autor de La guerra del fin del mundo y Lituma en los Andes.

TERESA DE JESÚS, UNA MUJER EXTRAORDINARIA – CATHLEEN MEDWICK.

teresa de jesusTERESA DE JESÚS. UNA MUJER EXTRAORDINARIA.

AUTORA: Cathleen Medwick.

EDITORIAL: Maeva.

Nº DE PÁGINAS: 351.

ISBN: 978-84-15140-02-3.

Reseña realizada por Susana Moo.

Santa Teresa de Jesús (1515- 1582) patrona de España, santa de la raza, defensora del reino católico ha ejercido una fascinación inmensa a lo largo de la historia y no solamente en nuestras fronteras donde encarnó durante varios siglos el ideal de mujer “la mejor y más antigua sangre española coloreaba sus mejillas”.

Como fundadora de congregaciones religiosas tiene un mérito indudable, pues fundó diecisiete conventos para la orden de las descalzas. Además, gracias a sus profundas reflexiones sobre la oración le fue otorgado el honorable título post-mortem de Doctora de la Iglesia. Pero además fue una maravillosa poeta con una fuerza y un don divino para comunicar. Y digo divino porque según contaron monjas con las que convivió, escribía de un tirón, con los ojos elevados en éxtasis, al dictado de Dios, con el que se comunicaba diariamente de tú a tú.

Teresa de Ávila fue educada en el catolicismo imperante y su imaginación infantil estuvo alimentada por lecturas de vidas de santos y por libros de caballerías. Ambos estilos literarios van a marcar su literatura, que mezcla maravillosamente bien romanticismo y religiosidad. También su vida de la que sabemos mucho gracias a que hubo de escribirla instada por sus confesores, que recelaban de su enfoque de la oración, afirmando que daba todas las facilidades al demonio para engañarla, ya que excluía a la Iglesia para reclamar una relación exclusiva entre ella y Dios.

De adolescente era bonita y presumida, según su propio criterio daba sus primeros pasos hacia el infierno. Era sensual, confusa y remilagada. La sensualidad debió de llamar a su puerta muy fuerte, de ahí que ella se empeñe en asegurarnos que las tentaciones le acosaban, ya que como mujer era más proclive a las tentaciones. La represión pera la mujer era bestial en esta etapa de la historia española. Supongo que no nos resulta sencillo entender el tremendo sufrimiento físico y mental que suponía cuando la naturaleza se manifestaba en sus cuerpos y ellas, educadas en aquel fanatismo antiplacer, estaban convencidas de que era el mismísimo demonio el que provocaba esos anhelos, esas sensaciones y esos pensamientos. De ahí que el uso de cilicios, látigos y otros objetos de tortura íntima fueran el pan nuestro de cada día.

 El caso es que Teresa comenzó a sentir éxtasis, arrobamientos, arrebatamientos y levitaciones. ¿Qué era eso que le pasaba? Hubo un psicólogo que la bautizó como la santa de la histeria, parece que esos síntomas están relacionados con esa patología en su cenit. Pero Simone de Beauvoir aplaudió la pura fuerza erótica de la espiritualidad de la santa “no es la esclava de sus nervios ni de sus hormonas, se debe admirar la intensidad de una fe que penetraba en las regiones más íntimas de su carne”, de hecho las feministas norteamericanas reclaman la figura de Teresa como el eslabón perdido entre la sexualidad femenina y la espiritualidad. Ya en vida, Teresa hubo de explicar hasta la saciedad la naturaleza de esas anomalías que le sucedían, a las que hay que añadir dolores, enfermedades y mortificaciones posiblemente de carácter psicosomático: parálisis, migrañas, etc.

Fue muy vigilada por la Inquisición y se salvó de la quema gracias a sus escritos llenos de encanto femenino, donde manipula a los lectores haciéndose la pobre ignorante, cuando realmente tenía una prodigiosa inteligencia práctica para la negociación, la reflexión y la literatura.

Fue denunciada dos veces, una por la princesa de Éboli -enemiga de alcurnia- y otra por María del Coro, una monja de su congregación, que fue con chismes sobre la vida en convento contando que  Teresa había corrompido a las monjas con prácticas sexuales estrambóticas… Pero consiguió librarse de lo que no se libraron muchas de sus coetáneas. Las mujeres espiritualmente independientes y seguras de sí eran alegremente consideradas herejes,  torturadas hasta la confesión y ajusticiadas sin escrúpulos.

El libro Santa Teresa de Jesús. Una mujer extraordinaria narra la biografía de la santa maravillosamente bien, con una excelente documentación y abordando el momento histórico, el pensamiento español del supersticioso siglo XVI. La escritora, Cathleen Medwick no es de religión católica, si no judía y no es española, sino norteamericana. Escribir este libro le llevó 15 años y desde luego es un trabajo magnífico de lectura muy amena y en un tono imparcial, respetuoso para los creyentes en la santidad de Teresa de Jesús.

ESTOY BIEN – MANDANA HAVEYDA

portada estoy bienESTOY BIEN: Guía de supervivencia para rupturas sentimentales. Como superar los primeros 100 primeros días.

AUTOR: MANDANA HOVEYDA.

EDITORIAL: Libros Cúpula.

Nº DE PÁGINAS: 207.

ISBN: 978-80-480-6808-0.

Reseña realizada por Anita Noire.

Cuando me enteré que existía una guía de supervivencia para las rupturas sentimentales pensé que el cielo se había abierto el cielo para aquellos a quien Cupido, más que una flecha, les había tirado un ladrillo.

“Estoy bien. Guía de supervivencia para rupturas sentimentales. Como superar los primeros 100 primeros días” es, como su nombre indica, una guía para superar aquellos primeros envites amargos que tiene el paso de los días cuando a uno le han dado calabazas y tiene que dejar de pensar y buscar a ese sujeto que hasta ayer, o anteayer, era su compañero en lo universal. Como en estos casos, la fuerza de voluntad acostumbra a ser nula, la guía acompañará al doliente en el dramático periplo del olvido, durante cien días. Unas pautas dictadas desde el más puro sentido del humor sobre lo que el abandonado no debe hacer jamás.

Escrito en formato cómic con ilustraciones realizadas por la propia escritora Mandana Hoveyda, la mar de sencillas, cuatro trazos para plasmar las consecuencias del que no sigue las instrucciones de la guía, acompañados de unos “sabios” consejos con los cual no caer en las trampas del desamor.

El librito, que incluso cabe en el bolsillo trasero del pantalón del vaquero, deben tenerlo en cuenta aquellos a los que el amor les ha dado un puntapié en las posaderas si quieren sobrevivir.

CAZAR AL CAPRICORNIO – FRANCISCO CASTILLO.

Portada de Cazar al Capricornio - Francisco CastilloCAZAR AL CAPRICORNIO.

AUTOR: Francisco Castillo.

EDITORIAL: De librum tremens.

ISBN: 978-84-937259-2-1.

Nº DE PÁGINAS: 280.

Reseña realizada por Alberto Díaz – Villaseñor.

En la mañana del 13 de febrero de 2005 los televidentes españoles quedaron boquiabiertos al ver por televisión dos figuras moviéndose en una de las plantas del rascacielos Windsor mientras éste era devorado por las llamas. Aquellas personas no trataban de huir, no pedían ayuda, se encontraban ocho pisos más abajo del foco del incendio y parecía que se desplazaban de forma tranquila, segura… y que buscaban algo.

Así arranca –tras un preámbulo que se detiene en el atentado de ETA contra el almirante Carrero Blanco en 1973- la primera novela del cordobés Francisco Castillo “Cazar al Capricornio” (Ed. De librum tremens), y desde esas primeras páginas el misterio está servido. La novela es quizás la primera del género de espías que se desarrolla en el presente reciente de nuestro país, y el autor, fruto de una concienzuda documentación, demuestra conocer al dedillo la estructura y organización del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) conocido entre los especialistas por La Casa.

El argumento nos presenta a un agente de los servicios secretos españoles, Antonio Alba, inmerso en una misión estresante en la que ha de contrarrestar a los espías tanto de potencias rivales como Libia y Corea del Norte, como aliadas, Estados Unidos y Reino Unido. Dicha misión le obliga a intentar encontrar antes que los demás precisamente aquello que pretendidamente buscaban las misteriosas figuras en el interior del edificio Windsor. Otros personajes, como Eva “La lista”, el coronel Pons, o Isak Bala, van conformando una especie de tela de araña sin solución de continuidad cuya actuación se asemeja a una secuencia encadenada de planos al estilo cinematográfico imbuida de situaciones personales escabrosas o inconfesables, intereses, ambiciones y también lealtades poco imaginables en el mundo del espionaje.

Foto del autor Francisco Castillo

La historia de Francisco Castillo cuenta con un plus, la credibilidad. El autor, profesor de Historia en Bujalance, nos introduce de tal manera en la vorágine de “Cazar al Capricornio” que todos sus argumentos los damos por ciertos sin chistar. Acción trepidante de ex gerrilleros albanokosovares, el proyecto español de contar con un sistema aeroespacial propio, las implicaciones mundiales del acceso al arma nuclear, que quizás es más fácil de lo que pensamos, y una sensatamente explicada espiral de relaciones personales y profesionales de los protagonistas conforman el corpus de esta inusual historia de espías españoles. El libro ya anda por su segunda edición a pesar de su escaso eco publicitario, lo que avala el eco obtenido entre los lectores.

Francisco Castillo nos ofrece –y es muy de agradecer- numerosos análisis histórico-políticos que nos ayudan a entender el porqué de las implicaciones del caso. Sus teorías son absolutamente razonables y ayudarán al lector a centrarse en una historia auténticamente recomendable.

LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE – ALEJANDRO CASTROGUER.

GDMLA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE.

AUTOR: Alejandro Castroguer.

EDITORIAL: Almuzara.

ISBN: 978-84-92924-38-7.

Nº DE PÁGINAS: 405.

Reseña realizada por Antonio Calzado.

Sinopsis: A mediados de diciembre de 2009, los primeros asesinatos saltan a los titulares de periódicos y telediarios. Aunque en un principio el Gobierno lanza una cortina de humo en torno a la violencia de los ataques, la Crisis de la Doble Muerte estalla sin que nadie sepa responder a la misma con presteza.

Año 2010. La crisis económica mundial apenas puede disimular la gravedad de lo ocurrido en España durante las últimas semanas. Se barajan diversas hipótesis como desencadenantes de la resurrección de la carne, pero lo único cierto es que el Hambre se ha extendido.

He de confesar que cuando cayó en mis manos La Guerra de la Doble Muerte la acogí en un principio con cierta desconfianza: ya conocía yo por entonces la muy correcta pero con ciertas limitaciones literarias Guerra Mundial Z, de Max Brooks, y me esperaba algo similar. O, en otro caso, un producto en consonancia con las películas de zombis a las que nos tiene acostumbrados el cineasta George A. Romero. Siempre había pensado que el subgénero de los muertos vivientes ofrecía pocas posibilidades literarias: tal vez diera material para algunos relatos aceptables, pero poco más. En resumidas cuentas, un género más bien pobre y sobreexplotado por el cine.

Nada es más cierto que el hecho de que la gran literatura nos ayuda a crecer y a madurar: en este sentido, la lectura (y gozosa relectura) de la novela de Alejandro Castroguer ha venido a sacarme literalmente a empujones de mi cómodo limbo cargado de prejuicios… y confieso que jamás me he sentido más feliz de equivocarme. Porque conocer la Guerra de la Doble Muerte es para cualquier lector una experiencia única e inolvidable.

No espere el lector una novela de zombis descerebrados al uso: aquí ellos son los protagonistas. A través de sus páginas asistimos a la apocalíptica tragedia de una sociedad que se desmorona prisionera de su propia autocomplacencia, incapaz de responder a cualquier crisis que turbe su comodidad salvo con la fuerza bruta, insolidaria y soberbia con “el otro”, con el que no es como “nosotros”. En la novela de Castroguer ese lugar lo ocupan los resucitados, que en nuestro mundo podrían llamarse parados, inmigrantes o mendigos. Curiosamente son los zombis de Castroguer los únicos que muestran cierta humanidad, en contraste con la violencia ciega e ignorante de “los vivos”.

La Guerra de la Doble Muerte es una obra apabullante, que no da tregua alguna al lector. Y que al mismo tiempo crea adicción: el magistral dominio de la narrativa que posee Castroguer (salpicada ésta de hallazgos poéticos y referencias culturales) nos conduce a través de un mundo de pesadilla, donde tres desencarnados -Salvador, Judith y Jonás- intentan sobrevivir a una guerra atroz que no pidieron y que seguramente no llegarán a comprender jamás. Obra dura, violenta, sin concesiones a la galería o al sentimentalismo, pero a la vez extrañamente tierna en determinados pasajes… todo esto y mucho más encontrarán en una novela que a mi modesto entender es una obra maestra. La estructura coral basada en flashbacks dota a la obra de una atmósfera onírica única, imposible de imitar. El poder de las imágenes que evoca el autor es tan poderoso que literalmente se adueña del lector a viva fuerza. Los personajes están perfectamente delineados, y son más reales que muchas personas que usted y yo podemos ver hoy mismo caminando por las calles. La ambientación (en base a pinceladas oscuras y grotescas magistralmente repartidas) crea una atmósfera evocadora del Infierno de Dante, en la que el lector se ve sumergido inevitablemente y sin poder escapar. Y el argumento atrapa inmediatamente a todo aquel que se acerque a sus páginas, el cual ya no podrá parar de leer compulsivamente hasta la última página.

La mayoría de las características enunciadas anteriormente son las que definen a un verdadero escritor: las que lo diferencian de los meros escribientes, por desgracia tan de moda hoy en día. En este sentido Alejandro Castroguer es un grandísimo autor al que sólo se le puede reprochar que haya arrojado “a la hoguera” varias novelas anteriores a ésta por no juzgarlas lo suficientemente inspiradas. Pero no nos lamentemos demasiado: quizá este brutal nivel de exigencia hacia sí mismo ha dado como resultado una joya literaria como La Guerra de la Doble Muerte. La falta de autocomplacencia –aparte del talento- es quizá lo que mejor define a Alejandro Castroguer como escritor.

Me vienen a la memoria nombres como los de Franz Kafka, Daniel Defoe, William Golding, George Orwell o Richard Matheson: el lector encontrará ecos de todos ellos y de muchos más autores en la novela. Pero por supuesto que la obra de Castroguer es mucho más que eso: ya he avisado al lector de que no debe esperar una novela de zombis, ni siquiera de terror, ni siquiera de guerra: Porque la obra de Castroguer -aun conteniendo todos esos elementos- va infinitamente más allá: se trata de una parábola profunda, despiadada y absolutamente imprescindible sobre la condición humana. Sí, sobre usted, sobre mí y sobre todos nosotros. Porque el día menos pensado podemos levantarnos de la cama sólo para descubrir que nos hemos convertido en zombis.