Andarán de vacaciones

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 8.

“Tales can come true”… La frase presidía la cristalera de la enorme puerta de entrada de mi edificio. “Un perro con nombre de filósofo de Mileto se alimenta de una cosa impronunciable”, traduje con la confianza y seguridad de quien ha pasado a diario y durante varios años junto ala EscuelaOficialde Idiomas de su ciudad natal.

Más abajo, una pequeña placa, a modo de subtítulos de una película en versión original, corroboraba mi traducción: “Los cuentos pueden hacerse realidad”. Bueno, más o menos.

Aunque me gustara más mi versión, me quedé con la traducción literaria y pensé que no era mal sitio para vivir un lugar en el que te sugieren que tu vecino puede ser Dorian Grey o un coronel con el buzón lleno de telarañas… Sólo esperaba que en el piso de arriba no vivieran los jóvenes de las historias del Kronen, que recuerdo que eran gente muy ruidosa.

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 7.

Y ese segundo folleto venía encabezado por el ya clásico “USTED ESTÁ AQUÍ” de los mapas. Y el puntito rojo señalaba a una calle más o menos céntrica de la isla. Una isla, recordémoslo, rodeada de suicidas por todas partes…

En el texto interior se especificaba con más detalle que mi alojamiento se encontraba en la calle 33, entre las avenidas cuarta y quinta, en pleno Barrio de las Luces…

Pensé que se trataba de un error, que Iniesta había confundido los papeles y me había dado a mí el folleto de Amy Winehouse, que acababa de pasar por allí hacía escasos días…

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 6.

Uno de los folletos era un desplegable que incluía un mapa de Suicity y una detallada explicación de cada uno de sus barrios.

A primera vista, el mapa se parecía mucho al de Manhattan. Una ciudad como una isla alargada y vertebrada por calles y avenidas perpendiculares.
Éstas, calles y avenidas, atendían a un orden meramente numérico: calles una, dos, tres, etc…; y avenidas primera, segunda, tercera, y más etcéteras…

Los nombres de los barrios, sin embargo, eran un tanto más explícitos:

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 5.

El problema era de qué escribir. Concretamente, de qué escribir y ser original. Porque siempre lo había hecho por encargo. Estaba acostumbrado a que me propusieran un tema y, a partir de ahí, empezar a trabajar. Pero nunca hasta ahora se me había planteado la imperiosa necesidad de partir de cero, de saltar sin red, de enfrentarme al tan temido folio en blanco, de ser yo quien definiera el tema, la longitud del texto, la voz narradora, esas cosas tan manidas como presentación, nudo y desenlace…

Y, además, sabía que la primera frase era crucial. Recuerdo lo que decía Hitchcock sobre las películas y que también podría aplicarse a las novelas: “Debe comenzar con un terremoto y luego ir hacia arriba”…

En un lugar de la Mancha… Al despertar Gregor Samsa… Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento… Solemne, el gordo Buck Mulligan…

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 4.

Por lo visto, yo también tendría que hacer algo similar para poder volver a mi vida anterior y tener una segunda oportunidad…

En mi “primera” existencia, yo trabajaba de “negro”, ya sabes, de escritor de cosas que luego leen, dicen o firman otros. En inglés suena mucho mejor: “Ghostwriter”… Escritor fantasma… No en plan Javier Marías o Jonathan Franzen, no, sino escritor en la sombra, que no firma sus textos y, por tanto, no figura como tal.

Escribía discursos para políticos y artículos de opinión para publicar en prensa escrita, cartas de amor para que esos mismos políticos tuvieran contentas a sus amantes, novelas para autores de renombre que no tenían tiempo para escribir pues estaban muy ocupados paliando la infelicidad de las mujeres de ciertos políticos que se pasaban la semana laboral en brazos de sus amantes…

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 3.

“¿Suicity?”, pregunté.

“La ciudad de los suicidas”, contestó con prisa Iniesta. “Es que te has suicidado, no sé si te acuerdas… También has conseguido matar a doce vecinos con una explosión de gas, pero al haber sucedido una vez que habías muerto, parece que no computa como agravante. De lo contrario, ya estarías ardiendo en Lucity… Sí, la ciudad de Lucifer”.

Volvió a quejarse de que iba a llegar tarde, que tenía mucha prisa, que le esperaban no sé dónde. Me entregó un folleto impreso en blanco y negro y se fue corriendo por donde había venido, driblando objetos imaginarios y levantando los brazos como en señal de victoria al atravesar el hueco de la puerta…

Iniesta, qué fenómeno.

Andarán de vacaciones # 2.

Aquella sala de espera parecía una gigantesca pista de squash decorada con muebles de Ikea… en el supuesto caso de que Ikea hubiera existido en el siglo XVIII.

Los altavoces del hilo musical, en vez de empalagosas melodías,  desprendían un aroma que oscilaba entre el azufre y el Nenuco…

Las paredes, supongo que blancas cuando Miguel Ángel descartó plasmar allí su idea de Capilla Sixtina, mostraban tantas humedades que bien podrían confundirse con una recopilación de instantáneas de las caras de Bélmez a lo largo de todas sus celebraciones familiares.

Sitemap