General

0 94

Un sant Jordi más se acaba. La tradición habla de libros y rosas. No me han regalado libros pero los he firmado, y no me han regalado rosas pero las he olido durante todo el día. He tenido algo mejor: la emoción y la alegría de compartir este día con gente querida, con amigos de

0 74
Guillermo Orsi
Foto cedida por el autor

¿Cómo se siente un autor viendo que su obra ha sido traducida en tantos países? (China, el último, si mi información es correcta…).

Siempre es una satisfacción ser traducido. Y despierta curiosidad que te traduzcan al chino, ediciones de las que, a lo sumo, podrás conocer sus portadas, pero nunca enterarte si lo escrito allí tiene mucho, algo o nada que ver con tu texto original. A menos que estudies chino, algo que no está en mis planes inmediatos.

¿Es cierto que “Tripulantes de un viejo bolero”, al fin editada en España, es desde siempre una de sus obras más queridas, tal vez la predilecta? De ser así, ¿qué la hace tan especial para usted?

Lo que un escritor siente por sus libros coincide poco y nada con la visión que los lectores tengan de ellos. Hay circunstancias personales, expectativas que como autor pones en determinados textos o derivaciones insospechadas para ti, una suerte de “revelaciones” que son la salsa de esta tarea, la de escribir novelas. “Tripulantes…” tuvo esos condimentos, tal vez porque la escribí en circunstancias particularmente difíciles de mi vida. Es un lugar común hablar de la relación entre literatura y psicología –de hecho, los psicólogos y particularmente los sicoanalistas son buenos escritores. Y si bien uno no escribe para analizarse –y leyendo algunos textos te das cuenta de que hay pocas esperanzas de cura en muchos de ellos-, determinados temas, situaciones que surgen en el desarrollo de algunas tramas, te llevan, sin proponértelo, a una introspección fecunda y, por tratarse de una “ficción”, inesperada.

0 121

TRIPULANTES DE UN VIEJO BOLERO.

AUTOR: Guillermo Orsi.

EDITORIAL: Almuzara.

I.S.B.N.: 978-84-15338-18-5 

Nº DE PÁGINAS: 264.

Reseña realizada por Alberto Díaz-Villaseñor.

 

La escritura del argentino Guillermo Orsi crea adicción, y, como una concesión temblorosa a la anhelante necesidad fisiológica de su literatura, desembarcamos en su último

0 75
Paul-Auster-presenta-Diario-invierno-portada

Por Anita Noire

Estamos acostumbrados a ver cómo se llenan los estadios para ver señores en pantalón corto corriendo detrás de un balón, las salas de concierto repletas de fans incondicionales del cantante de culto. Sin embargo, no es habitual que un escritor consiga congregar a ochocientos lectores en dos salas abarrotados y que, con una naturalidad pasmosa, convierta la presentación de su último libro en una auténtica tertulia. Y eso, que parece asombroso por lo inusual, es lo que ha conseguido Paul Auster con la presentación en Barcelona de su libro “Diario de invierno”. Es evidente que el escritor americano despierta una gran admiración entre los lectores de este país y se ha convertido, a golpe de novelas, en un autor de culto, adorado por algunos, despreciado por muchos otros. Auster no deja indiferente a nadie.

 

“Diario de invierno” es un libro autobiográfico y nos invita, desde la perspectiva del “tú” y del “él” a sumergirnos en sus pensamientos, en sus reflexiones, en un pasado sorprendente que nos arrima a la nostalgia, al dolor, a sus íntimas heridas. Todo ello desde la alerta de un cuerpo que ha entrado en

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 8.

“Tales can come true”… La frase presidía la cristalera de la enorme puerta de entrada de mi edificio. “Un perro con nombre de filósofo de Mileto se alimenta de una cosa impronunciable”, traduje con la confianza y seguridad de quien ha pasado a diario y durante varios años junto ala EscuelaOficialde Idiomas de su ciudad natal.

Más abajo, una pequeña placa, a modo de subtítulos de una película en versión original, corroboraba mi traducción: “Los cuentos pueden hacerse realidad”. Bueno, más o menos.

Aunque me gustara más mi versión, me quedé con la traducción literaria y pensé que no era mal sitio para vivir un lugar en el que te sugieren que tu vecino puede ser Dorian Grey o un coronel con el buzón lleno de telarañas… Sólo esperaba que en el piso de arriba no vivieran los jóvenes de las historias del Kronen, que recuerdo que eran gente muy ruidosa.

UNA DE MANDOBLES, POR FAVOR By Anita Noire.

Hace unos días asistí a la presentación en Barcelona de la edición en castellano de una obra inédita en aquella lengua, de un escritor archiconocido ya fallecido. No voy a dar más datos, pero el que siga un poco esta web y lo que se publica en ella sabrá de quien y de que hablo.

Pues bien, sobre aquello ya escribí y ahí queda. Pero sobre lo que no escribí, y fue porque no creo que ni el editor, ni la hermana del escritor, presentes en aquel acto se merecieran una crónica del acto en la que repartiera mandobles y se hablara poco o nada del libro o de su autor. Pero como digo, aquello ya está hecho y la espinita, sobre lo que allí pude ver, la tengo clavada dentro. Por eso, ahora viene cuando voy a lo mío y lo mío es poner de manifiesto la absoluta falta de preparación, o de ganas, o de conocimiento, vaya usted a saber, de las personas que los medios de comunicación, en ocasiones, envían para cubrir actos literarios.

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 7.

Y ese segundo folleto venía encabezado por el ya clásico “USTED ESTÁ AQUÍ” de los mapas. Y el puntito rojo señalaba a una calle más o menos céntrica de la isla. Una isla, recordémoslo, rodeada de suicidas por todas partes…

En el texto interior se especificaba con más detalle que mi alojamiento se encontraba en la calle 33, entre las avenidas cuarta y quinta, en pleno Barrio de las Luces…

Pensé que se trataba de un error, que Iniesta había confundido los papeles y me había dado a mí el folleto de Amy Winehouse, que acababa de pasar por allí hacía escasos días…

ANDARÁN DE VACACIONES – CAPÍTULO 6.

Uno de los folletos era un desplegable que incluía un mapa de Suicity y una detallada explicación de cada uno de sus barrios.

A primera vista, el mapa se parecía mucho al de Manhattan. Una ciudad como una isla alargada y vertebrada por calles y avenidas perpendiculares.
Éstas, calles y avenidas, atendían a un orden meramente numérico: calles una, dos, tres, etc…; y avenidas primera, segunda, tercera, y más etcéteras…

Los nombres de los barrios, sin embargo, eran un tanto más explícitos:

Sitemap