II ANIVERSARIO DE www.masquepalabras.info
Continuamos con la celebración del II Aniversario. En esta ocasión, los colaboradores y algunos escritores que han aparecido en la web han querido felicitarme con sus escritos. Empezamos con Eduardo Cruz y un monólogo en su línea. ¡¡¡Os va a encantar!!!
DOS AÑOS DE “MÁS QUE PALABRAS”
Eduardo Cruz Acillona – junio de 2010
(AVISO A NAVEGANTES: Voy a empezar este monólogo con la expresión “Siempre he pensado que”. Es mentira… Lo que viene después se me acaba de ocurrir sobre la marcha, pero es que me hacía ilusión empezar de esa manera. Llámame tonto, llámame inmaduro si quieres, pero no me llames muy temprano, que yo no madrugo).
Siempre he pensado que, desde la desaparición del cine mudo, los humoristas no seríamos nada sin las palabras… “Podríais ser mimos”, me interrumpe mi cuñado… Sí, claro, o inspectores de Hacienda, no te j… Puestos a dar miedo…
Las palabras lo son todo para nosotros. Si juntas correctamente unas cuantas, te sale un chiste. Si juntas unas cuantas más, un monólogo. Si estás muy inspirado, una novela. Y si, además, eres muy ordenado, te sale un diccionario. Pero ese ya lo han escrito los señores de la RAE y podrían acusarte de plagio… Como dijo Angel Cristo delante de la boca de un león: “Ahí mejor no meterse”…
En una ocasión, para un reportaje de esos que prepara gente que no tiene cosa mejor que hacer para rellenar páginas en las revistas, me invitaron a que eligiera mi palabra favorita y a que, por el mismo precio, lo justificara en apenas un párrafo. Esto es lo que escribí:
“Sin duda alguna, mi palabra favorita es la palabra de honor. Y, más concretamente, el escote palabra de honor. Fíjate si me gusta que no me importaría irme a vivir allí. Reúne todo lo que se le puede pedir a una palabra: buen aspecto, espacio suficiente para los adjetivos calificativos y, sobre todo, inmejorables vistas”.
Por razones que desconozco, el reportaje se publicó sin mi desinteresada colaboración… Con lo que a mí me gustan las palabras…
Por eso, cuando Celia me propuso colaborar en una web que se llamaba “Más que palabras”…
“…Pensaste que era una página de escotes”, vuelve a interrumpirme mi cuñado.
“No, no pensé eso”, le contesto, “y deja de beberte mi ron, alma de cántaro”.
Por eso, digo, cuando Celia me propuso mi colaboración, le dije que sí sin pensar que pudiera ser uno más de esos inventos del demonio que emite Telecinco. Al fin y al cabo, ya tienen “Más que coches” y “Más que baile”…
Afortunadamente, no fue así. Empezaron a llegarme libros a casa… Yo los leía… Escribía en poco más de un folio mi opinión sobre lo leído, se lo mandaba a Celia y ella lo iba publicando en la web. La ventaja de escribir con pseudónimo es que puedes decir lo que te dé la gana sin temor a que el autor reseñado te busque en Google para averiguar tu dirección y realizar con tus piernas los ejercicios prácticos de un manual para aprender a hacer nudos marineros…
En realidad, ahora lo puedo decir, que ya ha pasado el tiempo y hay confianza, mi verdadero nombre es Enrique Vila-Matas. Y he elegido este pseudónimo porque el tal Eduardo Cruz escribe todas las semanas en El País y utiliza como pseudónimo mi auténtico nombre. Creo que es de justicia. En todo caso, como algún día me lo cruce por la calle, entre él y yo va a haber más que palabras…
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Siempre sospeché que tras esa botella de Cruzcampo estaba Vila-Matas. Muy bueno.
No te creas… Detrás de una botella (de Cruzcampo, de ron, de lo que sea mientras sea mía), también suele estar mi cuñado…