FERIA DEL LIBRO DE MADRID – PRIMERA PARTE.
¡No! ¡No estuve en la Feria del Libro de Madrid!
(Texto robado del Diario Apócrifo de Anita Noire) Por Eduardo Cruz Acillona.
Parte de la tribu. De izquierda a derecha: Celia Santos, Laura Benito, Armando Rodera y Eduardo Cruz Acillona
No. El sábado pasado no estuve en la Feria del Libro de Madrid. Mis compañeros y presuntos amigos de “Más que palabras” celebraban allí el segundo aniversario de la web y yo no estuve allí.
Convocados por la jefa de la tribu, y a partir de ahora mi ex-amiga Celia, el sábado se reunieron en torno a la caseta 47 (la de “Estudio en Escarlata”) gran parte de sus colaboradores. Habían quedado en esa caseta porque está enfrente de un bar, no te vayas tú a pensar otra cosa…
Lo peor es que también convocaron a los escritores Pedro de Paz y Miguel Baquero… Y tampoco les pude llegar a conocer…
Allí estaban Armando y Eduardo (bebiéndose las cervezas que me correspondían por derecho propio), y poco después, que lo sé, se les unió Laura, la culpable de que se fueran todos a comer a un restaurante con nombre de ópera de Mozart del que no salieron ilesos…
Yo, a los mandos de mi vaporetta, pasé el día atravesando desiertos cubierta de envidia. De envidia de la mala, para más detalles. Y cuando encontré un oasis donde ahogar mis penas, resultó que en el chiringuito daban garrafón y cobraban más caro que en el Port Olímpic de Barcelona.
Las risas de esta gentuza llegaban hasta mi oasis…
Y no. Yo no pude ver cómo esa mañana de sábado, en la Feria del Libro, firmaban gente como Javier Sardá, Eduard Punset, Christian Gálvez, Leopoldo Abadía, Caillou (el ídolo de los niños) y Garfield (el ídolo de los padres)… Seguro que, además, había algún que otro escritor firmando…
Y tampoco pude disfrutar de las anécdotas de Armando contando sus vicisitudes a la hora de publicar su novela… Y tampoco pude solidarizarme con los cuñados de Eduardo y Miguel después de que éstos relataran vida, milagros y miserias (sobre todo lo último) de sus respectivas existencias… Y tampoco pude probar ese vermú del que toda esta pandilla de impresentables cuenta maravillas…
Y, lo que es peor, tampoco sé cómo borrar de mi móvil los doscientos y pico mensajes que me dejaron en el buzón de voz contándome, paso a paso, lo que estaban haciendo.
Y, lo que es más peor, nadie me librará de ver las fotos que les hizo Pepe y que Celia, desde su insensatez, colgará en esta web sin reparar en mi dolor…
Se lo pasaron genial. Me consta. Y desde el rencor más absoluto, Celia, te lo digo desde ya: más te vale que no esperes a convocarnos a todos para el tercer aniversario. Después del verano, en Madrid se celebra la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. Y “Más que palabras” celebra dos años y pico, lo que sea. ¡Vamos a celebrarlo! ¡Que esta vez sí que voy!
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Golfos, que sois todos unos golfos… Que dejásteis tiritando la botella de Martelletti.
http://www.labotigadelvi.com/catalog/images/italia309.jpg
En nuestra defensa diré que la botella no tiritaba, temblaba de miedo…
Y es que a la camarera ya se le había caído la jarrita con el zumo de naranja y la Martelletti pensaba que la siguiente en caer iba a ser ella…
Aún no he recuperado mi color natural, sigo verde, ahora ya dudo si es la envidia que es mala malísima o el yogurt caducao que me merendé el sábado.
El garrafón del oasis o los efluvios de la vaporetta…