ENTREVISTA CON JULIA NAVARRO – DIME QUIÉN SOY
Entrevista realizada por Celia Santos.
¡Menuda novela! Cuando decides escribir, no te andas con medias tintas. Se nota que le gusta el trabajo bien hecho, bien documentado…
Sí, aunque el trabajo de documentación no es la más difícil porque de los hechos acontecidos en el siglo XX todos tenemos memoria. Nuestros mayores nos han contado la Guerra Civil y la posguerra, y la conocemos aunque nosotros no la hayamos vivido. De la II Guerra Mundial y la guerra fría hay mucha información. Para esta novela ha utilizado mucha documentación audiovisual, documentales, películas, intentando trasladar esa atmósfera a mi novela
Supongo que no soy la primera que te hace notar la diferencia entre tus anteriores novelas, en las que predominaba la historia más pura y dura, incluso la aventura, y esta, más intimista, dando más protagonismo a los sentimientos y la sensibilidad ¿a que se debe ese cambio?
Esta novela es un punto y aparte con las anteriores. Ésta es mucho más compleja, de personajes, más ambiciosa. En mi anterior novela, La sangre de los inocentes, ya había una transición entre las anteriores y “Dime quien soy”, que es el resultado de ese “punto y aparte”.
Es una novela con muchos sentimientos y emociones…
Es una novela muy emocional, aunque no sensiblera, y muy dura. Hay elementos que a los lectores les puede interesar; política, el peso de la conciencia, la identidad, el aprendizaje de los errores del ser humano… Una novela con la que espero ampliar mi espectro de lectores
La historia deja muchos interrogantes interiores en cada lector…
Sí, porque los personajes son muy complejos. Aquí no hay héroes, sino antihéroes. Personas a las que les toca vivir situaciones excepcionales. Creo que la virtud de esta novela es que son personajes muy reales, creíbles. Amelia Garayoa, la protagonista, es una antiheroina que se pasa la vida pagando los errores cometidos, porque tiene una mala compañera de viaje que es la conciencia.
Personalmente Amelia me parece una mujer muy sacrificada, abandonó lo que más quería porque así lo vio oportuno, pero sufrió mucho a lo largo de su vida ¿Por qué tanto sufrimiento?
El siglo XX es el siglo en el que más se ha matado en toda la historia de la humanidad. Es el siglo del totalitarismo, en el que el Stalinismo dejó millones de muertos, en el que Hitler puso en marcha los campos de exterminio.
Seis hombres marcaron los momentos más importantes de la vida de Amelia y a través de los cuales cuenta su historia. ¿Fueron los que guiaron su vida o lo que ella dejó por el camino?
Estoy contenta de haber construido una historia alrededor de una serie de hombres que solamente tienen una cosa en común, y es que sus vidas confluyen en la de una mujer. Hombres que por sí mismos nunca se hubieran encontrado y sin embargo sus vidas se van cruzando a través de la de Amelia. El joven republicano español, el revolucionario francés, el periodista norteamericano, el médico prusiano nazi… son personajes que, en algunos momento los vamos a aborrecer, en otros nos van a conmover, pero que son terriblemente humanos.
¿Es más difícil escribir sobre sentimientos que sobre historia?
No sabría decirte. Cada libro es una montaña que tienes que subir. A mí me ha costado mucho escribir mis cuatro novelas. Esta quizá al ser más ambiciosa, me ha tenido más en tensión porque no quería defraudar a los lectores ya que he tenido tanta suerte y han sido tan generosos conmigo, que me sentía en la obligación de no decepcionarles y he adquirido más sentido de la responsabilidad.
Hay algo que siempre me ha llamado la atención, y es que aunque España no participó en la II Guerra Mundial, sí hubo españoles que estuvieron implicados, División Azul, Republicanos en los campos de concentración… ¿Crees que necesitamos ampliar nuestra memoria histórica?
Efectivamente, los españoles, como todo el mundo, nos vimos implicados en la II Guerra Mundial. Hubo españoles en la División Azul, pero también los hubo combatiendo en la resistencia, sobre todo en la francesa, que se la podría llamar la Resistencia Española, porque fueron los españoles la médula de dicha resistencia. Hubo miles de republicanos españoles en los campos nazis y aún hay supervivientes que llevan grabados los números en sus manos, como por ejemplo Jorge Semprún. Pero sobre todo hubo muchos españoles que pensaron que los aliados también nos iban a liberar. El PNV colaboró activamente con los servicios de espionaje norteamericano e inglés, pensando que al terminar la guerra les ayudarían a conseguir un estado independiente y a la restitución de la República. Pero la gran decepción llegó al ver que, una vez ganada la II Guerra Mundial nos dejaron librados a nuestra suerte.
¿Nos interesa a los españoles nuestra propia historia? Porque a veces se les pregunta a los jóvenes y a duras penas saben que en España hubo una guerra civil.
Al contrario, creo que nos interesa, pues los libros que tratan nuestra historia más reciente suelen ser grandes éxitos. Los jóvenes viven esa momento de la historia sin la carga de pasión de la gente más mayor. Pero está bien que sea así porque la Guerra Civil es un suceso absolutamente terrible que las nuevas generaciones deben vivir con la distancia que les toca, como una página más de los libros que tienen que estudiar en el colegio. El hecho de no olvidar, no significa tener permanentemente las heridas abiertas y los sentimientos a flor de piel. Desgraciadamente, no podemos cambiar el pasado
Se ha escrito mucho sobre la Guerra Civil, la II Guerra Mundial, el franquismo… ¿No le daba miedo el tema? Más que nada por la saturación editorial.
Pues no porque pienso que el siglo XX es tan convulso, apasionante y terrible que da para muchas historias y como te decía antes, quería ampliar el número de lectores y quería contar una historia muy actual a través de este libro. Lo he afrontado con muchísima ilusión pero en ningún caso con miedo.
La verdad es que es un libro ideal para conocer la historia del siglo XX…
Sí, porque aborda los dos grandes totalitarismos del siglo pasado, el estalinismo y el fascismo. Es un libro muy político.
En la anterior entrevista me dijo que no tenía ningún interés en escribir sobre política, pero en esta novela es algo que está bastante presente…
Supongo que te referías a la política actual. Si he tenido un cierto vértigo al tratar el tema de la Guerra Civil y la postguerra porque me parecía algo muy difícil de abordar. Sobre la historia y la política de la España reciente, no tengo ningún interés en escribir. Igual dentro de veinte años me parece apasionante. En este momento no me inspira.
La pregunta obligada; ¿Cuál será su próxima novela?
Pues ya lo tengo en la cabeza pero hasta dentro de unos meses no me pondré con la historia porque tengo que descansar la mente.
¿Te sigues levantando a las cuatro de la mañana?
Si, cuando escribo novela me levanto cada día a las cuatro de la mañana hasta las ocho y por la tarde también, de cuatro a ocho aproximadamente. Durante dos años y medio he estado escribiendo cada día, así que ahora, durante unos meses, descansaré
Muchas gracias y mucha suerte.
Gracias a ti.
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