ENTREVISTA CON JUAN ESLAVA GALÁN.
Entrevista realizada por Eduardo Cruz Acillona.
La lujosa rotonda del hotel Palace nos recibe con toda su luminosidad y un suave fondo de notas musicales que hacen coreografías en el aire tras salir de las cuerdas del arpa ubicada en un lateral de la sala.
Juan Eslava y yo nos ponemos de acuerdo en elegir una pequeña mesa rodeada de unos mullidos y acogedores sillones que invitan a la conversación pausada. Mientras saco mi bloc de notas forrado en cuero negro y mi pluma Mont-blanc, aparece una simpática y bella camarera de íberos rasgos que nos invita a pedir lo que deseemos, que paga la editorial. Yo, prudentemente, pero sin dejar de sonreírla, le digo que me ponga lo más caro.
En ese momento, recibo un mensaje de Celia diciéndome que la entrevista con Juan será por correo electrónico, que le vaya mandando el cuestionario… Miro a mi alrededor. Estoy en el bar de abajo. A punto está de comenzar “la hora feliz”, que llamamos así porque es el único rato del día en que Charo, la camarera de incalificables rasgos, lava los vasos.
Subo a casa y envío el cuestionario. Poco tiempo después, Juan me remite sus respuestas. Estas son:
En su novela plantea un país caracterizado por el ansia de poder, de dominio, donde los pueblos luchan unos contra otros, los jóvenes no quieren trabajar, pero tampoco quieren hacer nada, ni siquiera escuchan los consejos de los más ancianos… ¿Tan poco hemos cambiado?
Hemos cambiado mucho, evidentemente, pero el alma humana es fundamentalmente la misma. Esas peculiaridades, más o menos acentuadas, las encontramos en muchos otros lugares,
Con “Rey Lobo” da una nueva vuelta de tuerca al concepto de Memoria Histórica y reivindica un pasado, el de los íberos, poco conocido en la actualidad…
En efecto, creo que es un periodo de nuestra historia mal conocido y que a la luz de sorprendentes descubrimientos arqueológicos realizados últimamente, vale la pena conocer.
El protagonista de la novela, Zumel, es un guerrero impregnado de valores como el honor y la amistad. Sin embargo, no carece de inteligencia y lo que busca continuamente es su propia libertad. ¿Cómo se le podía permitir a un guerrero ser inteligente y tomar decisiones?
La disciplina choca a menudo con el individualismo y sus ansias de libertad y de autonomía. Es el propio guerrero el que debe decidir su camino. Ese es uno de los conflictos de Rey Lobo.
Me gusta el personaje del médico, un descreído de la vida que acaba dedicándose a entretener desde la medicina a las damas pudientes, como un visionario de la clínica Buchinguer. ¿Introduce este personaje para que actúe de contrapeso a las creencias de Zumel o realmente existía gente con aquel espíritu crítico?
El personaje es griego. Ellos habían desarrollado ese espíritu crítico y su semilla ha calado en nuestro mercenario aunque él mismo lo ignore.
Sorprende el final de la novela. Sin llegar a contarlo, claro, pero ¿responde a una mera intención del autor de sorprender o pretende ser una metáfora de un cambio de mentalidad de la sociedad de la época?
Como autor me encanta novelas esas épocas que son bisagra entre un mundo que termina y otro que alborea. Nosotros mismos vivimos algo parecido. Por eso ese final tan sorprendente de la novela se justifica.
En la página 366, Zumel entra en una taberna y pide cerveza. Dos páginas después, sale tras terminar su vino. ¿Se trata de una errata o es que los íberos no sabían que mezclar es malo?…
Los iberos bebían predominantemente cerveza. El vino era una novedad, una señal de cultura, y a menudo se utilizaba para conmemorar momentos importantes.
¿Qué significa la expresión “ni po” con la que rematan las frases algunos personajes?
Es un guiño a mis paisanos jiennenses. Es la forma educada de la coletilla popular, y coloquial, “ni pollas”. Naturalmente nada nos hace pensar que los iberos la emplearan.
Conocida es su gran amistad con Arturo Pérez Reverte. ¿Es Zumel un antecesor de Alatriste? ¿Han intercambiado pareceres al respecto?
Pérez Reverte y yo solemos contarnos nuestros proyectos y solemos coincidir en nuestra admiración al hombre que es fiel a sus propias leyes y a su conciencia y es capaz de pensar por sí mismo aunque sea políticamente incorrecto.
¿Por qué existen en nuestro país tantas referencias culturales a los pueblos celtas y tan pocas a los íberos? ¿Estamos ante una primera versión de las dos Españas?
No creo que se trate de dos Españas. Los iberos ocupaban el litoral mediterráneo (con cierta profundidad) y los celtas el litoral cantábrico. Los celtas han tenido más fortuna en la historiografía porque estaban muy extendidos por Europa; los iberos sólo un poquito por la Provenza.
Usted es un gran defensor del legado íbero. ¿Qué nos queda de aquella cultura, veintitantos siglos después?
Nos queda mucho y la arqueología marcha a pasos de gigante en la investigación de aquel pueblo. Muy pronto el Museo Ibero de Jaén sorprenderá a los visitantes con sus tesoros.
Desde la publicación de “Jofra” en 1975 hasta “Rey Lobo” han pasado 35 años y un listado de 68 libros publicados. ¿Cómo se puede escribir casi dos libros al año con la carga de trabajo que debe suponer la recopilación de la documentación necesaria, tan exhaustiva como demuestra en “Rey Lobo”?
Soy un perfecto vago, por eso escribo tan poco. Imagínese que sólo escribo tres o cuatro folios diarios (eso son tres horas) y leo y documento otras dos horas. Si uno multiplica folios por días, te salen dos libros al año.
Muchas gracias por tu tiempo, Juan.
Gracias a ti.
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