CORAZÓN ANDARIEGO – NÉLIDA PIÑÓN.
CORAZÓN ANDARIEGO
Autor: Nélida Piñón.
Editorial: Alfaguara.
ISBN: 978-84-204-2355-5
Número de páginas: 324
Reseña realizada por Josetxo Mera.
Escritora brasileña nacida en Vila Isabel, Río de Janeiro.
Nieta de emigrantes españoles originarios de Cotobade, pueblo de la provincia de Pontevedra, ha mantenido un estrecho vínculo con España, patria de sus mayores y lugar dónde aún tiene numerosos familiares.
Esta graduada en periodismo ha atesorado varios reconocimientos y premios entre los que cabe destacar los siguientes: el Premio Juan Rulfo en 1995; fue nombrada presidenta de la Academia Brasileña de Letras en 1996; premio internacional Menéndez Pelayo en 2003; premio Príncipe de Asturias en 2005 y fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad Autónoma de México en el año 2007.
Su obra es extensa, unas quince obras en total, de entre las que cabe destacar la primera, Guía-Mapa de Gabriel Arcanjo; su obra La República de los Sueños (1984), considerada su obra cumbre y la que nos ocupa Corazón Andariego (2009).
Una profunda introspección, una revisión del mundo y de la vida desde el prisma más personal e íntimo de la autora.
Es la evocación de los rincones de la cómoda niñez, instantes de la tibia adolescencia, su cálida madurez y quizá intuyendo, leyendo las señales que imprime el avance del tiempo en su cuerpo, una obligada interpretación de su tránsito por el mundo al son que marcan los años sobre su organismo.
Y mezclando las vivencias de su cuerpo con las experiencias arrancadas de su imaginación da por zanjada su deuda con el tiempo completando las carencias de la realidad con sueños.
Estoy seguro de que sabéis de que hablo si os digo que al abordar este libro me sentí como ese amigo de sus amigos, esa víctima propiciatoria que es invitada a café por su cómplice de andanzas infantiles, por su compinche de juventud y su preciosa y reciente esposa.
Han regresado de su luna de miel y eres de las primeras personas a las que invitan a su nido de amor.
Llegas a su casa con la lógica aprensión de quién invade un espacio íntimo, vedado y con unas fraternales ganas de abrazarlos.
Algo latente yace en el aire; al entrar en el nuevo hogar de tus amigos los besos, los abrazos todo te empuja hacia el rincón dónde el humeante café espera perfumando el aire, algo se cierne sobre ti.
Tus peores sospechas se confirman al ver la mesa impoluta, perfectamente pertrechada con tazas, azucareros, y una imponente pila de álbumes de fotografías.
Conforme la lectura avanzaba y el libro entraba en una espiral de repeticiones sistemáticas, como si te mostrasen una y otra vez la misma foto, como si pasasen mil páginas y en todas la misma instantánea impresa.
A mi humilde e restricto parecer creo que para relatar que una familia se reunía de modo asiduo a comer platos típicos, fruta y bizcochos; no son necesarias doscientas páginas. Pero como indico, es una opinión subjetiva y personal del que suscribe.
Lo que sí encuentro a lo largo de los renglones de Corazón Andariego es que conforme avanza el texto se da un cambio en el concepto, en el modo de interpretar lo escrito.
Al principio en la extensa, extensísima exposición que nos brinda de sus lecturas, da la sensación que quiere expresar que se siente especialmente preparada, culta; en resumen, que se siente especialmente buena porque lee a todos esos ilustres creadores.
Al final tras este ejercicio de auto-complacencia uno llega a la opinión de que la autora piensa de que esos autores son buenos porque ella los lee.
Resumiré mi reseña con una frase literal del libro que define perfectamente lo que puedo extraer de él.
…”Así, había empezado a narrarme, a narrar cierta historia para mí misma”…
Sinceramente creo que debió quedar así, en una narración para sí misma.
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