DRIEU PIERRE LA ROCHELLE. EL ACIAGO SEDUCTOR.
DRIEU PIERRE LA ROCHELLE. EL ACIAGO SEDUCTOR.
AUTOR: Enrique Lopez Viejo
EDITORIAL: MELUSINA.
ISBN: 978-84-96614-65-9
Páginas: 334
Reseña realizada por Angi Sansón.
Enrique Lopez Viejo, escritor vallisoletano, afincado en Mallorca, en el año 2008 publicó, con esta misma editorial “Tres rusos muy rusos” y, ahora, en el 2009 vuelve a las librerías con la biografía de un controvertido y atormentado hombre: Drieu Pierre La Rochelle (1893-1945).
Intento poner en orden toda la información almacenada en el libro y hacerme un esquema de tan polifacético personaje. No es fácil. Pero durante la lectura me dí cuenta que La Rochelle tenía 5 temas centrales sobre los que gravitaba su vida. Y estos son:
- LA MUERTE
Una de sus amantes, Victoria Ocampo, le definió como el hombre de la triste mirada, pero ¡es que fue triste desde que nació! Quizá no tanto, pero es cierto que creció obsesionado con la idea de la muerte a la que buscó desesperadamente yéndose al frente en el conflicto que estalla en la Primera Guerra Mundial. Pero no lo logra ni a tiros. Varias fueron las intentonas pero ninguna logró que alcanzase su objetivo. Los intentos de suicidio se repiten. Finalmente lo consigue a base de un cóctel de pastillas y la aspiración “del gas de París”.
- LA ESCRITURA
Otra de sus obsesiones. Alcanzó éxito mesurado y, en algunos casos, el éxito fue nulo. Novelista, cuentista, poeta, ensayista y crítico, ha dejado obras como “Gilles”, “Estado Civil”, “Diario de un hombre engañado”, “El hombre a caballo” y otras muchas que se relacionan al final del libro. Sin embargo, la más conocida de todas ellas es “Fuego Fatuo” de la que se hizo la versión cinematográfica que, cuentan, no le hace honor al libro (ver esta película es uno de los objetivos de este verano). Siempre escribía, siempre, incluso en la guerra. En sus obras refleja el sentir personal y plasma el sentir de una época. Sus diarios, sus escritos más personales me llaman poderosamente la atención.
La Rochelle se movió en el terreno político de forma desmesurada: pasó de las teorías socialistas a la más enfervorizada pasión por los nazis. Pero, yo creo que, siendo como era, un hombre extremista y pasional, en la política no iba a ser menos. No se trataba de un simple chaquetero sino de alguien que creía firmemente en algo, aunque ese algo fuese radicalmente opuesto a lo que creía antesdeayer. Realmente fue un hombre comprometido. Pero cometió un error histórico importante: se unió a los nazis y eso no le fue perdonado. Más que ser un colaboracionista lo que él hizo fue unir su destino al de Francia, tal como Lopez Viejo explicó en una entrevista en el programa La Libélula de RTVE.es.
- LAS MUJERES
Aquí sí que ha habido pasajes en los que me he indignado con La Rochelle. Egoísta, inconstante, machista, mujeriego, difícil, duro y misógino se vió rodeado durante toda su vida de mujeres. Sí, pese a su incontrolable forma de ser, las mujeres le adoraban, aunque a mí me han parecido grandes mujeres dignas de cualquier libro de autoayuda. No es que las desmerezca pero aguantaron de La Rochelle situaciones imperdonables. Todas caían rendidas a sus pies pero él, en poco tiempo, caía en una precipitada pérdida de interés por ellas.
- LOS AMIGOS
No nos engañemos, Drieu, pese a su indomable carácter y su pesimismo vital se rodeó de muchos amigos, todos ellos importantes por una razón o por otra y protagonistas de sus propias biografías. Así encontramos nombres como: Borges, Ortega y Gasset, Camus, André Breton, Malraux (su amigo del alma), Coco Chanel, Picasso…
Lopez Viejo no hace una biografía aburrida ni llena de fechas y datos, al contrario, pero abruman los hechos históricos que narra: Primera Guerra Mundial, tiempo de entreguerras y Segunda Guerra Mundial. Así fue el tiempo que a La Rochelle le tocó vivir, épocas dolorosas en las que la muerte estuvo muy presente, la Belle epoque, y la lucha de un país por su supervivencia.
Al final, después de leer la vida de una persona te das cuenta de que nada es reprochable, somos luchadores en la época que nos ha tocado vivir. Y cada uno sobrevive como puede.
Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el canal RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.
